Trastornos alimenticios más comunes en perros

Algunas razas suelen tener problemas para digerir ciertos alimentos, por lo que suelen desarrollar patologías que dificultan la digestión y el tránsito intestinal. Tres de estas enfermedades tienen relación con la cantidad y calidad del pienso que le suministramos: la dilatación-torsión estomacal, la diarrea y el estreñimiento. Si deseas saber más sobre los trastornos alimenticios más comunes en los perros, ¡sigue leyendo!

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Síndrome de torsión estomacal

El trastorno de dilatación-torsión es una afección de extrema gravedad que puede causar la muerte del perro y que requiere una intervención de urgencia. Esta complicación se produce cuando el estómago se dilata debido a la acumulación de gases. Al dilatarse, se produce la torsión del órgano, lo que puede tener fatídicas consecuencias.

Causas de la dilatación-torsión

El perro es el único animal propenso a sufrir torsión estomacal debido a la disposición de su estómago y a su capacidad de rotación sobre sí mismo. Por otro lado, existen razas más propensas a sufrir esta enfermedad como el pastor alemán, el pastor de Beauce, el San Bernardo o el gran danés. En general, afecta en mayor medida a las razas grandes que a las pequeñas. Los ejemplares inquietos también tienen mayor probabilidad de sufrir la torsión del estómago.

Por suerte, esta patología puede prevenirse si nuestro perro lleva una dieta adecuada, evitando el riesgo de dilatación por acumulación de gases. Si deseas alimentar a tu perro de forma sana y natural, te recomendamos recurrir a recetas caseras.

Síntomas de la dilatación-torsión

Los síntomas de la torsión estomacal son muy claros e inequívocos. Esta afección se produce cuando el estómago se llena de gas. Si nuestro perro empieza a respirar rápido, por ejemplo, después de hacer ejercicio, se produce la presión de los pulmones hacia el hígado, que a su vez empuja al estómago forzándolo a balancearse. Este movimiento de balanceo provoca la rotura del ligamento que sostiene al estómago y al bazo. Debido a la mala circulación de la sangre, el bazo se hincha y provoca el movimiento de rotación del estómago. Por último, el perro empezará a sufrir mucho dolor, rodará sobre sí mismo y su abdomen se hinchará.

Tratamiento de la torsión estomacal

El único tratamiento válido para la dilatación-torsión es intervenir quirúrgicamente de máxima urgencia. La operación consiste en abrir el abdomen, vaciar el estómago y reconstruir las sujeciones de los ligamentos. Se trata de una intervención muy delicada.

Causas de la torsión estomacal

Existen una serie de factores que favorecen la aparición de la torsión de estómago en perros:

  • Comida demasiado voluminosa engullida muy rápidamente.
  • Ejercicio físico realizado tras una comida copiosa.
  • Exceso de agua durante la comida, que favorece el incremento de volumen del estómago y una sobrecarga del mismo.
  • Alimentos con capacidad de imbibición, es decir, aquellos que tienen capacidad para inflarse dentro del estómago, como la sopa.
  • Alimentos gasógenos como las croquetas, que liberan gas en el interior del estómago.
  • Comida rica en azúcar o cereales muy cocidos que fermentan en el estómago.

Prevención del síndrome dilatación-torsión

Existen una serie de buenas prácticas en lo que a la dieta de nuestro amigo canino se refiere que pueden ayudarnos a prevenir la torsión de estómago:

  • Fraccionar la comida en 2 o 3 tomas.
  • Intentar que el perro beba regularmente a lo largo del día.
  • Utilizar alimentos poco voluminosos, no fermentables, que no se inflen en el estómago y concentrados energéticamente.
  • Evitar que nuestro perro coma nervioso.
  • Evitar que el perro realice ejercicio físico después de comer.

Recuerda que la torsión de estómago es uno de los trastornos alimenticios en perros más graves y requiere una intervención quirúrgica, por lo que es recomendable aplicar medidas preventivas.

Diarrea

La diarrea es uno de los trastornos alimenticios más comunes en perros y, por suerte, no es tan grave como la torsión estomacal. Existen 4 posibles orígenes de la diarrea:

  • Vírico.
  • Bacteriano.
  • Alimenticio.
  • Parasitario.

Tratamiento de la diarrea en perros

El caso más común es que nuestro perro haya ingerido algo del suelo fuera de casa. Habitualmente, este tipo de diarrea no provoca fiebre y nuestro perro sigue comiendo con normalidad. En estos casos, debemos ponerlo a dieta.

En cuanto a la diarrea por origen parasitario, lo más común es tratarlo con vermicidas que ataquen directamente al agente que provoca la afección.

La diarrea bacteriana y vírica son las más peligrosas. El animal suele estar decaído y tiene fiebre, lo que provoca pérdida de apetito y abatimiento. Generalmente, el estómago se hincha y el perro se queja de dolor. Estos síntomas también se corresponden con problemas en el páncreas, por lo que debes acudir al veterinario si los detectas.

Para tratar este tipo de diarrea es necesario reponer el agua, las sales y las vitaminas hidrosolubles perdidas durante el proceso. Es conveniente dar descanso a su tubo digestivo durante 24 o 48 horas, incorporando alimentos sólidos de forma escalonada, progresiva y moderada. Te recomendamos visitar nuestro artículo sobre la dieta para perros con diarrea.

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La torsión estomacal es uno de los trastornos alimenticios en perros más graves que existen.

Causas alimentarias de la diarrea en perros

Existen varias causas que pueden originar diarrea por origen alimentario.

Modificación de la dieta

Cualquier cambio en la dieta de nuestra mascota ha de realizarse bajo la prescripción de un veterinario y de forma gradual. La época del destete en los cachorros debe producirse a partir de las 2 o 3 semanas de vida, sustituyendo la leche materna por comida, progresivamente, durante un periodo de 3 semanas.

El motivo por el que los perros sufren diarrea el día después de ingerir el nuevo alimento es que las enzimas del tubo digestivo estaban “acostumbradas” a un tipo de alimento y no ha podido tratar el nuevo adecuadamente.

El sistema digestivo del perro tarda, aproximadamente, 4 o 5 días en asimilar un nuevo alimento. Durante un periodo de 10 días, debemos introducir la nueva comida progresivamente, mezclándola con la antigua dieta y aumentando poco a poco la proporción.

Sobrealimentación

Una comida excesivamente copiosa provoca dificultades en la digestión, ya que el cuerpo del perro no puede asimilarla de golpe. En estos casos, las consecuencias de esta sobrecarga gástrica son las siguientes:

  • Torsión estomacal.
  • Mala digestión.
  • Paso de alimentos mal preparados al intestino delgado.

Evitar esta situación es sencilla; bastará con no darle al perro más comida de la que necesita. Esto implica no darle las sobras ni recurrir a otras formas de sobrealimentación.

Diarrea crónica

Los perros que sufren diarrea crónica producen heces normales seguidas de heces descompuestas. En cuanto a la alimentación, no suelen tener dificultades para ingerir la dieta habitual, siendo el principal problema la dificultad de asimilación de los alimentos.

Los perros diarreicos necesitan ingerir alimentos concentrados fácilmente digeribles que satisfagan sus necesidades nutricionales. En cuanto a su administración, debemos fraccionar las tomas en varias veces al día para favorecer la digestión enzimática.

En lo que se refiere a la alimentación, es preferible recurrir a la carne roja debido a su fácil digestión y al tiempo de permanencia en el estómago. Si deseas conocer más sobre la alimentación natural para perros, echa un vistazo a nuestra guía sobre la dieta BARF. Los yogures y los huevos cocidos también son alimentos recomendables para los perros.

Por otro lado, debemos reducir la cantidad de celulosa del alimento para favorecer la digestibilidad y aumentar las porciones de arroz hervido. Si las medidas anteriores no fueran suficientes, debemos recurrir a una dieta antilaxante.

Estreñimiento

Cuando el perro tiene heces secas y la excreta con dolor, se dice que tiene estreñimiento. Entre otros motivos, la ingesta de huesos provoca esta afección. Si tu perro ha sufrido una rotura de cadera, también tiene más probabilidades de desarrollar estreñimiento.

Para tratar este trastorno, podemos recurrir a aceite de parafina, aunque lo ideal es aplicar medidas preventivas evitando la ingesta de alimentos que puedan dificultar el tránsito intestinal. La falta de fibra también puede provocar estreñimiento, siendo los perros que solo comen carne los que más lo sufren. En estos casos, es conveniente añadir a la dieta una parte de celulosa (zanahoria o trigo).

Bibliografía

  • Florence Desachy. La alimentación del perro.
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